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Redes sociales reales para el aprendizaje

Cómo potenciar las redes sociales, el aprendizaje en red, el trabajo cooperativo y las comunidades de práctica, para fomentar una cultura de producción de conocimiento abierto y colaborativo, es de lo que se trata el curso taller Tejiendo Redes de Aprendizaje en Línea (TRAL) diseñado por el profesor Diego Ernesto Leal Fonseca con base en su experiencia en cursos abiertos y atendiendo al interés y al propósito de la Dirección de Nuevas Tecnologías y Educación Virtual -Dintev-, de diversificar la oferta de formación para profesores y profesionales de Iberoamérica.



Desde el surgimiento de la humanidad, al sujeto lo rodean un conjunto de redes intangibles que permanecen en el tiempo a través de la construcción de sentimientos e intereses comunes. La red primigenia es la que se teje en las relaciones interfamiliares. Posteriormente, al desenvolverse en sociedad, el entramado de relaciones del individuo crece con los vecinos, los amigos, la escuela, el trabajo y en la participación en grupos sociales de entretenimiento, deportivos, sociales, culturales o políticos. Ese entramado de relaciones son las que se conocen como redes sociales que son constitutivas del tejido de la sociedad. En las ciencias sociales se grafican muy bien estas redes sociales a partir de representaciones de nodos, relaciones e individuos.


Existen distintas topologías de una red social: una centralizada, soportada sobre un eje principal; una no centralizada y con varios ejes, que pueden estar unidos o desunidos entre si y una distribuida, donde hay varios ejes conectados entre sí. La red distribuida es resistente, pues entre más conexiones tiene, soporta más eficientemente los inconvenientes y ataques externos. Por lo general, los sistemas educativos reproducen redes centralizadas, sobre un eje principal soportado en el maestro quien es el que tiene el conocimiento, que luego transmite a los estudiantes.


Diego E. Leal Fonseca, docente de la Universidad EAFIT (Medellín) e investigador y asesor del Grupo de Investigación, Desarrollo e Innovación sobre TIC (GIDITIC) afirma que:





“Las redes sociales están en todas partes, son redes sociales reales, que permiten construir lazos, débiles y fuertes con las personas”.




Diego E. Leal Fonseca, docente de la Universidad EAFIT(Medellín), investigador y asesor del Grupo de Investigación, Desarrollo e Innovación sobre las TIC(GIDITIC)

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Para Leal las tecnologías y las plataformas tecnológicas sirven de mediadoras para ponernos en contacto con otras personas, en ese sentido, estas tecnologías potencian relaciones con personas con las que antes no estaba en contacto, pero precisa que estas no son redes sociales reales. Al respecto, se puede visualizar el recurso ‘Pensar en red: las redes sociales en educación’ del profesor Leal Fonseca.




Identificando las redes personales y profesionales de aprendizajes



Ahora bien, estas redes constitutivas de las relaciones humanas están siendo aprovechadas en la educación para el fortalecimiento del aprendizaje, eje central que soporta el curso Tejiendo Redes de Aprendizaje en Línea (TRAL)1,. Al respecto, Enith Castaño dinamizadora de TRAL en la Universidad del Valle comenta que:


“Fortalecer y trabajar nuestras redes personales y profesionales, a partir del ambiente personal de aprendizaje -APA- (o PLE por su nombre en inglés Personal Learning Environment) es una estrategia potente en la formación docente porque tiene que ver con el hecho de que las personas puedan identificar los lugares, los espacios de los cuales aprende, las personas con quienes está aprendiendo y las herramientas tecnológicas que utilizan a la hora de aprender, ya sea en la relación con las demás personas o para acceder a la información, a la socialización, a la especialización; así también aquella que usa como consumo, o para la producción de conocimiento. Cuando la persona identifica su red personal de aprendizaje, puede ver cuáles son los aspectos más fuertes que tiene, cuáles son las herramientas más productivas y hay una reflexión del entorno de aprendizaje tanto si lo quiere enriquecer o ampliar, pero también una reflexión sobre la calidad de la interacción que se tiene en las relaciones personales y profesionales”.

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"Cuando la persona identifica su red personal de aprendizaje, puede ver cuáles son los aspectos más fuertes que tiene, cuáles son las herramientas más productivas y hay una reflexión del entorno de aprendizaje tanto si lo quiere enriquecer o ampliar,"


Enith Castaño B. Licenciada en Filosofía y Magíster en Filosofía de la Universidad del Valle.Dinamizadora de TRAL en la Universidad del Valle, vinculada a la DINTEV como coordinadora del área de formación.



Fue así como en la Dintev, con la intención de diversificar la oferta de formación básica que se venía ofreciendo para los profesores de la Universidad, surgió la necesidad de diseñar un curso que tuviera que ver con el enriquecimiento de las redes académicas y con el aprendizaje en red. Se invitó al profesor Diego Leal, dada su experiencia en la formación a través de cursos abiertos, para diseñar la propuesta básica de TRAL que luego fue soportada en la plataforma reaprender.


En TRAL cada participante, explora la pertinencia y pone en práctica distintas tecnologías de la información y la comunicación, especialmente aquellas centradas en la producción y visibilización de los aprendizajes en donde se privilegia el trabajo con los blogs personales, para dar cuenta de las actividades propuestas en el curso y como espacio de interacción. El diseño de TRAL se hace con base en una red distribuida, con nodos, relaciones e individuos conectados a partir de diferentes ejes y que son los puntos comunes de interés de los participantes.


TRAL se ofrece en modalidad abierta. Esto permite la participación libre y gratuita en las actividades programadas en línea (discusiones, sesiones sincrónicas, acceso a los recursos asociados). El esquema del taller promueve la discusión en espacios abiertos y la disponibilidad permanente del material usado. Aunque en esta modalidad el taller no tiene una duración fija (cada participante puede avanzar a su propio ritmo), es recomendable avanzar en paralelo con los demás participantes para aprovechar al máximo las oportunidades de discusión. Algunas instituciones que han tomado el curso de TRAL han conformado grupos locales de docentes para desarrollar el taller. Cada uno de estos grupos es acompañado por un líder local que hace las veces de facilitador del proceso.


Francisco Morfín Otero, profesor de ITESO (México) y uno de los dinamizadores de TRAL, considera que la mayor fortaleza de TRAL, y donde cobra sentido, es con la participación de las personas en la medida en que ponen en juego lo que saben, lo que hacen y lo que quieren; pero también dedicando tiempo a la búsqueda de lo que hacen los otros participantes. Otra fortaleza son las diferentes capas de comunicación que hacen posible que cualquier participante pueda acceder a todo tipo de información relacionada con TRAL de manera rápida y sencilla. Además, en las sesiones sincrónicas se experimentan formas variadas de conversar de manera simultánea y a distancia, sin importar la cantidad de personas.


Dos participantes de TRAL comentan las posibilidades que adquirieron con el curso taller:


El hilo narrativo que encuentro en TRAL tiene que ver con explicitar, en un primer momento y partiendo de un análisis del propio entorno (llámese ambiente personal de aprendizaje, la red profesional u otro), las redes que hemos construido consciente o inconscientemente entre personas, medios, herramientas, etc. Posteriormente, detectar ahí los nodos y sus interacciones, así como nuevas posibilidades (reforzar, ampliar, disminuir, enfocar y más) en función de un objetivo propio, para luego, desde el mismo TRAL, planear y ejecutar acciones concretas para las modificaciones. Todo con un análisis interior continuo y en diálogo con los otros. Los compañeros en ese camino son espejo, apoyo, posibilidades, detonadores, nodos”
Julia Magaña, México.

Han sido muchos los aprendizajes que he obtenido con TRAL, pero el más significativo ha tenido lugar en mi red profesional. En mi ministerio sacerdotal tengo bajo mi responsabilidad la Escuela Bíblica “Benedicto XVI”. Esta encomienda me llevó a que hace dos años iniciara mi programa de Maestría en Gestión Directiva de Instituciones Educativas, pues mi principal motivación es seguir adquiriendo las herramientas necesarias para ejercer una dirección con eficacia. En torno a TRAL, el mayor beneficio es que también me ha permitido hacer una propuesta de intervención para mi institución. La intervención tiene como propósito, que la escuela bíblica siga creciendo educativamente e interactúe con otros, a través de la utilización y el aprovechamiento de las plataformas de las redes sociales”.
Eduardo Torres, sacerdote católico de Los Reyes, Michoacán, México.


Sobre el trabajo sincrónico que se da en las secciones de TRAL, Morfin Otero precisa:


La construcción colectiva se hace desde las sesiones sincrónicas. En estas sesiones hay reflexiones profundas, conversaciones con sentido y emociones por todos lados. Se llega a crear la sensación de conexiones que podrían ser duraderas. Después de ellas, queda la interacción en los blog y en las redes sociales, interacción que resulta menor en intensidad a la realizada en las sesiones sincrónicas”.


Ampliando la red personal de aprendizaje para fortalecer la práctica profesional



Los participantes de TRAL reflexionan sobre la importancia de la identificación y ampliación de la red personal de aprendizaje en el sentido de saber cómo mejorar la búsqueda y el acceso a la información que se consume, por ejemplo, a través de RSS y de plataformas como Twitter; para la producción y publicación de información y para la interacción con otros, ya sea en el plano personal, familiar o profesional.



Tanto en las actividades propuestas en TRAL, como en la arquitectura que la soporta, se prioriza como eje central el trabajo colaborativo y cooperativo, elementos constitutivos del aprendizaje en red, sustentado en propiciar la autonomía, la interacción, la diversidad y la apertura, como características saludables para conformar y mantener una red conectiva.


“La experiencia alrededor de estos elementos ha sido muy enriquecedora. Algunos de los participantes de la dinámica de TRAL poseen experiencias de trabajar colaborativamente, ya sea en sus grupos de investigación, profesionales o en su institución escolar, es decir, que ellos aportan desde su experiencia y a la vez fortalecen la experiencia de quienes apenas inician. Una vez identificada la red profesional, los profesores identifican dónde focalizar su red de investigación y en una etapa posterior del curso taller, se les lleva a reflexionar sobre esa red profesional para que se constituya en una comunidad de práctica (CoP), entendiendo que la comunidad de práctica implica compromisos mayores y compromisos e intereses específicos en el sentido de hacerla más definida. Una red mediada por plataformas tecnológicas es un poco más amplia porque yo puedo tener intereses de distinto tipo con las personas con las cuales interactúo; en la comunidad de práctica, no. Aunque esta también puede ser muy amplia, se centra en la práctica que hacemos, o sea, cuáles son los compromisos, cuáles son los artículos que escribo, cuál es la investigación, cuál es el análisis y la reflexión en la práctica en común que nos une”,
comenta la profesora Enith Castaño.


Las fronteras entre las redes sociales reales, las redes soportadas por tecnologías y las comunidades de práctica (CoP) son muy delgadas; de hecho las comunidades de práctica son redes sociales. No obstante, en una CoP se adquieren compromisos mayores en cuanto a la identidad profesional, a compartir y aportar en la construcción del conocimiento y en el logro de objetivos y necesidades comunes de dicha comunidad.



Traspasar esa frontera, cruzar el límite del entorno y del consumo cultural particular y de interés específico, ampliar las redes personales, es un desafío al que se invita a los participantes de TRAL. Tejer redes distribuidas de aprendizaje en línea que perduren en el tiempo y el ciberespacio.




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1 El curso TRAL, implementado por la Dintev desde 2010, busca potenciar nuevas formas de conocimiento para maestros y profesionales de diferentes países de Iberoamérica.